Lo que vivimos este sábado en la Plaza de Toros de Ciudad Real fue, cuanto menos, intenso. El festival indie “Arena Viva” pintaba genial con Amatria, Ultraligera e Inmir a los platos, pero con Walls el ambiente se cortó con un cuchillo. El artista se subió con intención de arrasar, pero terminó estallando en pleno directo y te expicamos el porqué de su cabreo monumental.
El cantante murciano no terminó nada contento y el ambiente se volvió de lo más tenso, pero lo cierto es que hay motivos de peso detrás de ese estallido que muchos no vimos desde fuera.
Para entender por qué Walls estaba tan fuera de sí, hay que saber que la actuación fue una auténtica odisea técnica antes de empezar. El artista salió al escenario sabiendo que le habían recortado gran parte de lo que tenía preparado para tocar y, lo que es peor, tuvo que enfrentarse a todo el concierto sin monitores, tal y como él mismo explicó durante su actuación. Imagínate intentar clavar temas como Vulnerable o Haz lo que quieras conmigo sin poder escucharte bien; el nivel de frustración ya era altísimo antes de coger el micrófono.
Esa rabia contenida terminó por explotar cuando vio que, mientras él intentaba salvar el show como podía, un sector del público estaba totalmente a lo suyo. El colmo fue ver a gente en primera fila dándole la espalda al escenario. Fue ahí cuando el artista perdió los papeles: soltó, con toda la crudeza del mundo (y lo hizo en varias ocasiones), que si lo que querían era hablar, se fueran directamente al bar, recordándoles que en Ciudad Real hay muchos para elegir y que no era necesario estar allí ignorando el espectáculo.
Entre el desastre técnico que lo dejó vendido y esa falta de conexión con los asistentes, el concierto terminó con un sabor amargo y una despedida del escenario agria del cantante. Fue un momento de tensión pura que dejó a gran parte de la Plaza de Toros con cara de póker, cerrando una actuación que, desde luego, a la mayoría de público congregado les resultó indiferente.
Ultraligera brilla en el Arena Viva
Por otra parte, el festival también nos dejó un conciertazo increíble de Ultraligera. Los madrileños demostraron un nivel altísimo presentando las canciones de su nuevo disco, Lapsus, y, por supuesto, no faltaron esos temas ya clásicos y más representativos de su álbum Pelo de foca que el público coreó sin parar.







